Trabajos y Comunicaciones, 2da. Época, Nº58, e194, julio - diciembre 2023. ISSN 2346-8971
Universidad Nacional de La Plata - Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación
Departamento de Historia.

Reseñas

Reseña: Fabrício Prado (2021). El borde del Imperio. Redes atlánticas y revolución en el Río de la Plata borbónico. Buenos Aires, Prometeo libros, 211 páginas, traducción de Emilia Ghelfi, ISBN 978-987-8451-24-4

Osvaldo Víctor Pereyra

Centro de Historia Argentina y Americana, Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales (UNLP - CONICET), Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata, Argentina
Cita sugerida: Pereyra, O. V. (2023). [Revisión del libro El borde del Imperio. Redes atlánticas y revolución en el Río de la Plata borbónico por F. Prado]. Trabajos y Comunicaciones, 58, e194. https://doi.org/10.24215/23468971e194

Un libro interesante centrado en el estudio de las redes trasatlánticas y transimperiales en el espacio geográfico del Río de La Plata a fines del siglo XVIII y principios del XIX, lo que permite analizar un ámbito particular de frontera entre los imperios. Como el propio autor asume “… mi análisis de redes comerciales y políticas portuguesas y españolas en el Río de La Plata entre 1760 y 1825 revela la importancia de las interacciones transimperiales en la conformación de la definición misma del Imperio, las ideas de soberanía y los proyectos políticos durante estos años revolucionarios… este libro examina las dinámicas de interacción… subrayando las formas con las que las comunidades regionales usaron sus redes políticas, familiares, religiosas y comerciales con extranjeros para elevar su posición política y económica en el contexto regional… Sostengo que la interacción transpersonal forjó las identidades coloniales y la cultura política en las últimas épocas del régimen español y el surgimiento de nuevas políticas en la era de la revolución atlántica…” (pp. 16-18) Es decir, el autor nos ubica en dicho espacio rioplatense pensado como escenario de disputa colonial entre España y Portugal, pero también donde debemos situar los intereses imperialistas propios de británicos y franceses, convirtiéndolo así en un centro de interacciones transimperiales: “las interacciones transfronterizas no estaban mediados por un Estado; más bien, estaban centradas en redes sociales que trascendían las alianzas imperiales o nacionales…” (p. 18). Haciendo uso del concepto de monarquías policéntricas (Cardim, Herzog, Ruiz Ibáñez y Sabatini, 2012), entendiendo los imperios ibéricos como formaciones compuestas por múltiples centros interconectados, se analiza el rol protagónico de los agentes coloniales que no solo participaban en la empresa imperial en sí, sino que también eran portadores de sus propias estrategias de desarrollo y acumulación personal atadas a redes interpersonales (João Fragoso, 2010) conformadas por amplias tramas familiares, religiosas, comerciales y políticas que definían grupos de intereses diversos que no siempre se encontraban en coincidencia con las normas prescriptas desde las propias Metrópolis de origen. “Planteo un mundo atlántico complejo, interconectado e interdependiente, en lugar de muchos mundos atlánticos separados.” (p. 21). Es este sentido, el presente libro avanza al interior de esta perspectiva atlántica analizando dichas dinámicas transimperiales a partir del estudio de las elites locales y la forma en que las mismas construyeron su base política y social conformadas por redes intrafamiliares centradas en la familia extensa, la religión, el comercio o la amistad (Imízcoz, 2004). “Las redes sociales fueron centrales para articular las monarquías ibéricas de la modernidad temprana…” (p. 22). Como el autor esgrime en su estudio, el análisis de redes de parentesco de las elites comerciales de Montevideo permite apreciar el papel central de las mismas en la formación de la dinámica social y en el desarrollo de las estrategias de los agentes históricos. Especialmente en estos espacios portuarios, pues si las redes transimperiales podían adentrarse profundamente en el territorio, los puertos fueron “espacios cruciales para el financiamiento, la regulación y la logística de tráfico transatlántico. Ciudades portuarias como Rio de Janeiro, Luanda, Vera Cruz, Buenos Aires, Sacramento, Boston, Charleston y Montevideo fueron focos donde un ilimitado número de agentes de origen diverso podían actuar…” (p. 23). Aunque las interacciones transimperiales implican también el contactos entre diferentes grupos no europeos (pueblos originarios y africanos) así como el intercambio entre múltiples culturas en estas zona de contacto (Pratt, 1992) el autor sostiene la necesidad de superar este concepto y de hablar mejor de zonas de interacción “… normalmente zonas portuarias… (donde) los sujetos enfrentaban las diferencias del 'otro', pero, al mismo tiempo, compartían la mayoría de los valores, códigos culturales e ideales políticos de la sociedades que los recibían… en las zonas de interacción, los extranjeros se casaban con mujeres locales, los agentes imperiales establecían raíces locales y los oriundos del lugar usaban discursos imperiales…” (p. 24).

Dentro de estas lógicas Fabrício Prado organiza el presente libro en siete capítulos: En el primero, una ciudad portuguesa en el Río de la Plata desarrolla el contexto particular de fines del siglo XVII con la fundación de Colonia do Sacramento, y la expansión comercial de los portugueses hacia el sur, lo que permitió la extensión de redes comerciales, familiares y religiosas duraderas que conectaron a portugueses y españoles. “En el siglo XVIII, Colonia do Sacramento, Buenos Aires y Montevideo formaron un complejo portuario. Más que competir entre sí, desempeñaron roles complementarios. Los comerciantes de Buenos Aires usaban conexiones en Colonia para obtener productos atlánticos y esclavos baratos, y exportar grandes cantidades de plata y cueros…” (p. 27). Después de la caída de Colonia en 1777, estos agentes se reubicaron en Montevideo con sus redes comerciales (licitas e ilícitas) ya forjadas y fortalecidas conectando a los súbditos de ambas coronas. Como afirma el autor, referenciándose en las investigaciones de Zacarías Moutoukias (1988) quien “sostiene que Buenos Aires y Colonia crecieron de manera complementaria en lugar de competitiva en el desarrollo comercial de la región.” (p. 29). Sin embargo, las elites político-comerciales en Buenos Aires consideraban la expansión luso-brasileña como un avance ilegítimo sobre territorio español. Con el estallido de la Guerra de Sucesión española, en 1705, las tensiones Inter Imperiales se convirtieran en violentas cuando los españoles y guaraníes atacaron y expulsaron a los lusitanos. A partir de 1716 (después del Tratado de Utrecht) los portugueses vuelven a reasentarse. “La fuerza y la importancia del comercio trans imperial alimentó el rápido crecimiento urbano en Colonia” (p. 31). Analizando los cambios demográficos y el desarrollo de la elite comercial lusobrasileña en el enclave portuario el autor cierra el capítulo en los años 1777-78, momento de expulsión de los portugueses de Colonia y la destrucción del proyecto imperial lusitano en el Río de La Plata, la reconfiguración del espacio comercial con las leyes españolas de “libre comercio” terminaron afectando las lógicas de acumulación con la consiguiente competencia entre Montevideo y Buenos Aires. En el capítulo dos, Partir sin irse: lusobrasileños en el virreinato, F. Prado analiza la circulación y reasentamiento de los agentes y familias portuguesas en Montevideo y Buenos Aires, marcando el hecho de que si bien los súbditos portugueses en esta última ciudad: “eran observados de cerca y controlados por las autoridades (restricciones de movilidad, residencia, propiedad de armas e inmuebles), en Montevideo y en la Banda Oriental, las relaciones entre lusobrasileños e hispanoamericanos eran más fluidas…” (p. 50). Como también señala, la presencia portuguesa en Buenos Aires era muy significativa para los tiempos coloniales, representando aproximadamente el 50% de los extranjeros en la ciudad. Su influencia en el comercio era destacada, fundamentalmente en el período de la Unión Ibérica (1580-1640) y posteriormente, en momentos puntuales en que las autoridades españolas intentaron su expulsión (1641, 1749, 1762, 1801 y 1805) encontramos muchas familias ya constituidas con mujeres locales, bien conectadas con las autoridades coloniales, a los cuales se les permitió quedarse asentados en la ciudad. Otro factor que determinó el control de este influyente grupo comercial portugués era su visible participación en las redes de contrabando, especialmente en el siglo XVIII. Hay que sumar a ellos un importante grupo de pequeños comerciantes, artesanos y tenderos formando parte de la población residente. En Montevideo, la presencia de familias lusobrasileñas también era muy significativa, lo que demuestra el éxito de las estrategias de incorporación utilizadas por estos grupos sociales en estos espacios. Como señala el autor, “a diferencia de Buenos Aires, en Montevideo, los súbditos lusobrasileños no solo podían convertirse en miembros ricos de la comunidad, sino también, estaban poco regulados respecto a la propiedad de la tierra, su distribución espacial y la ocupación” (p. 56). Marcando así una diferencia substancial en torno a la forma definitiva de integración de estos grupos extranjeros. En el capítulo tres, Cooperación transimperial: comercio y guerra en el Atlántico Sur, ubicados en turbulentas décadas de finales del siglo XVIII, los constantes conflictos militares de la Corona española supusieron la necesidad de sostener el comercio con las monarquías neutrales, en gran medida las redes lusobrasileñas mantuvieron las comunicaciones y el flujo de bienes y personas con Europa: “los comerciantes hispanoamericanos pudieron aprovechar el intercambio comercial con los extranjeros y forjar una dinámica imperial en el Atlántico Sur durante las últimas décadas del siglo XVIII” (p. 71). El autor pone especial interés en esta circulación comercial que involucra Río de Janeiro, Montevideo y el Río de la Plata, mostrando con ello cómo el recurso a puertos, barcos e intermediarios portugueses (tanto para el comercio legal como el ilegal) se convirtió en un uso común. El capítulo cuatro, La construcción de Montevideo: contrabando, reformas y autoridad, F. Prado nos propone observar cómo el impacto de las Reformas Borbónicas afectaron diferencialmente los distintos centros de autoridad colonial y cómo las elites de Montevideo fueron encontrando su propio nicho de poder en el comercio atlántico: “Montevideo evolucionó de una pequeña ciudad colonial dependiente de Buenos Aires a una capital provincial en la última mitad del siglo XVIII… las facciones comerciales y políticas a ambos lados del Río de La Plata entraron en conflicto por el control del comercio, el contrabando y la jurisdicción administrativa de la Banda Oriental…” (pp. 95-96). El autor nos muestra el proceso de construcción del espacio jurisdiccional montevideano -tanto sobre el territorio como en la vigilancia de las rutas comerciales- el rol central que tienen estas elites comerciales y políticas para la consolidación del comercio transimperial así como las pujas de intereses económicos y políticos con Buenos Aires. El capítulo cinco, El cambio de la toponimia y el surgimiento de la Banda Oriental, a través de un conjunto variado de documentación cartográfica, relatos de viaje, informes, etc., el autor analiza los cambios y transformaciones que permiten observar la emergencia de un espacio diferenciado -la Banda Norte o Banda Oriental- cada vez más integrado y centrado a la órbita portuaria Montevideo frente a Buenos Aires: “a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, la producción de informes sobre las regiones no europeas había aumentado… en el Río de la Plata, el cambio económico, político y social motivó a los agentes españoles, portugueses, británicos y franceses a producir una gran cantidad de mapas y relatos de viaje… la información que produjeron e hicieron circular estos agentes contribuyó a disputas imperiales…” (p. 121). En el capítulo seis, Atravesando imperios: la vida atlántica de don Manuel Cipriano de Melo, el autor nos permite observar a través del recorrido personal de este rico comerciante montevideano cómo se interrelacionan estas redes transimperiales en el mundo Atlántico del siglo XVIII, que involucraban conexiones con espacialidades tan diversas como el Alto Perú, Río de Janeiro, África y Europa. Finalmente, el capítulo siete, Posponiendo la revolución: comercio transimperial y monarquía en la Banda Oriental, examina cómo estas redes comerciales se encuentran en los basamentos de los diferentes proyectos políticos en puja durante el momento de la crisis de la Monarquía española y el período revolucionario. Cabe destacar también que el libro va acompañado por una serie profusa de ilustraciones, cuadros estadísticos, así como de una cuidada cartografía, etc., que sirven como apoyatura a los desarrollos analíticos propuestos por el autor.

Referencias bibliográficas

Cardim, P., Herzog, T., Ruiz Ibáñez, J. J. y Sabatini, G. (2012). Polycentric monarchies. How did Early Modern Spain and Portugal Achieve and Maintain a Global Hegemony? Sussex Academic Press

Fragoso, J. y Gouvêa, M. F. (orgs.) (2010). Na trama das redes: política e negócio no império português, séculos XVI-XVIII. Rio de Janeiro: Civilização Brasileira.

Imízcoz, J. M. (2004). Casa, familia y sociedad: País Vasco, España y América, siglos XV-XIX. Bilbao: Universidad del País Vasco.

Moutoukias, Z. (1988). Contrabando y control colonial: Buenos Aires, el Atlántico y el espacio peruano. Centro Editor de América Latina.

Pratt, M. (1992). Imperial Eyes: Travel Writing and Transculturation. Routledge.

Recepción: 10 Marzo 2023

Aprobación: 03 Mayo 2023

Publicación: 01 Julio 2023

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